La marcha indígena llega a las puertas de La Paz para exigir la anulación de la Ley 1720 y frenar el latifundio
A solo 30 minutos del poder político, la delegación de la Central de Pueblos Étnicos Mojeños del Beni (CPEM-B) se refugia en Urujara. El frío de los Andes ha golpeado con dureza a una columna que incluye a 30 niños, mientras la Fundación Tierra y el ODPIB alertan sobre el riesgo de salud y los peligros de la Ley 1720.

